Uruguay 1930 dejó un sinfín de curiosidades durante el 13 y el 30 de julio. Era el primer Mundial que se celebraba, por lo que muchos futbolistas escribirían su nombre con letras de oro en el libro de Historia del fútbol mundial. El primero de ellos fue el jugador francés Lucien Laurent, que todavía se le recuerda por ser el primer futbolista en marcar un gol en un Mundial. Fue en el minuto 19 del partido ante México. Laurent llegó a jugar tres Mundiales consecutivos con el combinado francés y también es recordado por compaginar el fútbol con su profesión en Peugeot, llegando incluso a jugar en el equipo de la empresa. Se retiró en 1946 y hace cinco años falleción en Besancon (Francia).
Lucien Laurent fue el primero en marcó en la historia de los Mundiales, pero fue el argentino Guillermo Stábile el que se alzó con el título de máximo goleador de Uruguay 1930. Este delantero marcó 8 goles en tan sólo 4 partidos y en aquel momento militaba en el Genoa italiano.
Otra de las curiosidades que se produjeron de cara al Mundial de Uruguay tuvo como protagonista a la selección de Rumanía. La gran mayoría de los futbolistas del combinado rumano trabajaban para una petrolera inglesa que en un principio se negó a que sus trabajadores participaran en el campeonato. Tuvo que intervenir el Rey de Gran-Bretaña e Irlanda, Jorge V, para que Rumanía pudiera finalmente participar. En cuanto a la final se refiere, la anfitriona y Argentina se disputaron el primer Mundial de la historia. Sólo en aquel partido se llegó a recaudar algo menos de 25.000 euros de los de ahora. La recaudación final de todo el campeonato ascendió a los 170.000.
Un futbolista de Uruguay, con una boina durante un partido. FOTO: FIFA.com
Muchas personas no saben que muchos jugadores jugaron con boina. ¿El motivo? el material del que estaban fabricados los balones eran de cuero duro y muchos futbolistas decidieron protegerse la cabeza para no hacerse ni heridas ni brechas. Algunos de ellos también utilizaron gorras rellenas de papel de periódico para amortiguar los golpes con el esférico.
Pese a jugarse en Uruguay, toda la cita mundialista se celebró en la ciudad de Montevideo. Además, todos los partidos se disputaron en tres estadios (el de Peñarol y Nacional, en el Parque Central y en el Centenario). En un principio sólo se iban a jugar en el estadio Centenario, pero su inauguración se retrasó demasiado y la primera idea inicial quedó descartada.
También fue curioso que no se llegó a disputar el partido de tercer y cuarto puesto. La razón radica en que en las semifinal entre Uruguay y Yugoslavia, la selección anfitriona humilló a su rival por 6-1. Sin embargo, en aquel partido a Yugoslavia le anularon un tanto legal y a modo de protesta decidieron no participar en el encuentro de tercer y cuarto puesto ante Estados Unidos. El combinado norteamericano se quedaron de esta forma con la tercera plaza del Mundial de 1930. Por cierto, recordar que Estados Unidos estaba compuesta por futbolistas escoceses e ingleses. Y para finalizar, el día de la final se produjo algo insólito entre los argentinos. Aquellos que no pudieron asistir al partido de su selección ante Uruguay se congregaron cerca de un negocio que decidió sacar varias radios a la calle para que todo el que quisiera animara de esa forma a Argentina. El revuelo fue mayúsculo y se tuvo que cortar la Avenida en donde se encontraba la tienda, que por cierto era una de las más concurridas por los coches.
Fuente: http://www.marca.com/reportajes/2010/01/historia_de_los_mundiales/2010/01/23/seccion_01/1264252365.html
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